2010-02-04

De la tierra de los Magiares

Sería la segunda semana del mes de Agosto del año de 199… tantos cuando me encontraba por tomar mi quinta clase de cocina, ya habíamos pasado los temas de cuchillería, corte de vegetales y revisado la clasificación de los Fondos (caldos de cocción que son la base de muchas preparaciones dentro de la cocina clásica europea). Hasta este punto no pasaba nada extraordinario, aun no lograba engancharme de lleno al tema gastronómico (o más bien a la razón de ser de las clases de cocina) lo interesante comenzó con las primeras recetas de cremas, sopas, consomés, potajes y salsas que nos enseñaron en ese entonces, recuerdo bien algunas de esas preparaciones (sin duda solo las que motivaban mi paladar):

• Potaje de Lentejas
• Sopa de Cebolla
• Bisque de Camarón
• Sopa Minestrone
• Goulash


Esta última, es el recuerdo más claro de sabores nuevos por esos días, y digo nuevos porque ya habría probado distintas sopas de cebolla y minestrones, la sopa Húngara (Gulash en español) se salía completamente de mis parámetros conocidos en esos días: pimentón, ajo, cebolla, alcaravea, laurel, pimienta, fondo obscuro, res, papas, pasta de tomate, formaban una estofado especial que justificaron perfectamente esas sesiones.


Ha pasado más de una década desde entonces y el día de ayer comentaba con un buen amigo que el clima (esto ya parece una sucursal londinense), estaba más que propicio para la elaboración de platos reconfortables, recetas de esas que van a fuego lento por muchas horas y que se sirven aun humeantes con alguna hogaza de pan de lo mas rustico posible. De coincidencia el había preparado esta sopa hace media semana (es de Oriente Medio y le encantan los sabores especiados) ni de broma me había reservado un pequeño tazón para compartirme su preparación y definitivamente yo no me iba a quedar con el antojo.


Hoy también amaneció “diluvioso” el día y me di a la tarea de recordar esta sencilla, humilde, extraordinaria y sabrosa receta. Por supuesto ya le metí mano al guiso (la he modificado), les invito a que la preparen al pie de la letra, como diría mi amigo muy poca, pero muy poca vista y demasiado sabor. Disfruten!



Ingredientes

Caña de Filete cortada en dado grande 1.500kg
Tocino (Picado fino) .250gr
Manteca de Cerdo 1Cda
Puré de Tomate 1 1/2 Taza
Papa dado grande 3/4kg
Zanahoria dado grande 1/2kg
Cebolla Cambray 8pzas
Jitomate Escalfado en dado chico 2 tazas
Pimiento Rojo Asado y Desvenado 2pza (Corte Juliana)
Tomates Deshidratados 3Cdas (corte juliana)
Ajo Finamente picado 2 Cucharadas Soperas
Alcaravea ½ cucharada cafetera (si no se tiene puede sustituir por comino)
Laurel 6hojas
Pimentón Molido 4 Cucharadas Soperas (rasas)
Pimienta molida ½ Cucharada Cafetera (recién molida preferentemente)
Caldo Obscuro de Res 4lts
Harina .100gr
Sal de Grano 1 ½ Cucharada Sopera (Aprox. Ajuste toque de sal)



Procedimiento

Mezcle la carne (previamente cortada en cubos) con la harina, selle en un sartén con la manteca de cerdo todas sus partes para evitar que la carne se desjugue. Reserve



En una olla alta, fría a fuego bajo el tocino hasta que esté suelte toda la grasa y este perfectamente dorado, retire el tocino y resérvelo (escurra el exceso de grasa de la olla) y agregue el ajo y el pimiento (a temperatura media-baja) para cocinar ligeramente estos ingredientes por un periodo de tres minutos (controlar la temperatura, evitar que se queme el ajo), enseguida incorpore todas las especias (laurel, pimienta, alcaravea, etc.) y continué guisando por 1 minuto más, transcurrido este tiempo notara que se han formado algunos sedimentos en la base de la olla mismos que desglasara (limpiara de la olla e integrara en la preparación) con el puré de tomate y el caldo obscuro de res (si no se cuenta con esté puede agregar un caldo sencillo de res, vegetales o hasta pollo.



Agregue la carne que sello previamente, el jitomate escalfado, el tomate deshidratado, el tocino y el resto del caldo, baje la temperatura (en cuanto vea hervor) y tape la olla, deje estofar por 3hrs, transcurrido este tiempo introduzca los vegetales (Papa, Zanahoria, Pimientos, Cebollas) y continué una hora más la cocción igualmente a fuego bajo. Al final rectifique la cantidad de sal y sirva generosamente en un plato hondo o tazón y acompañe con el mejor pan rustico que encuentre en su localidad.

2 comentarios:

Ana Lucina Caracas dijo...

Escribe una jarochita que vive en Budapest y medio mucho gusto leer la receta del gulyas,soy lectora regular del blog.

CesArts dijo...

Hola Jarocha,

Que haces tan lejos?...

Con lo que has de extrañar el chilpachole de Jaiba y el Huachinango a la Veracruzana, del cafe ya ni hablamos verdad?

Gracias por pasar por este espacio, en pocos dias escribiré sobre los platillos tipicos y alguna receta de tu tierra, cual me sugieres?

Saludos Trasatlanticos!